escribir un diario de gratitud

Los beneficios de escribir un diario de gratitud

En estos meses en los que no ganamos para disgustos, escribir un diario de gratitud puede cambiarte la vida. De verdad. 

No importa lo mal que te sientas. El simple hecho de dedicar unos minutos a escribir cosas por las que estás agradecida, hará que mejore radicalmente tu humor. Y, si lo haces a diario de forma constante, este hábito transformará tu vida y la forma en la que ves el mundo.

Y no porque lo diga yo, esto está más que avalado por la neurociencia. La gratitud genera alegría y otros muchos efectos positivos físicos, mentales y emocionales. Su práctica te ayudará a mantenerte a flote en estos tiempos extraños de pesimismo generalizado. Ahora más que nunca, necesitamos darle más importancia a las cosas que hacen que la vida siga teniendo sentido.

Dedicar 5 minutos al día a escribir un diario de gratitud te ayudará a poner el foco en lo positivo y a darte cuenta de que hasta en los días malos pasan cosas buenas. Que si lo piensas un poquito, te sobran los motivos para ser feliz. 

Y si piensas que yo vivo en el mundo de las piruletas y que tú no tienes razones para estar agradecida, te voy a demostrar ahora mismo que sí que las tienes. Porque si estás leyendo esto, significa que el sentido de la vista te funciona perfectamente. Ya tienes una buena razón por la que estar agradecida. Además, me estás leyendo desde tu móvil o tu ordenador, otro motivo por el que dar las gracias. También tienes acceso a internet, una ventana al mundo y una barra libre de información y conocimiento. ¿Lo ves? Ya son varias razones por las que dar las gracias que no son ninguna tontería.

Lo que pasa, es que nos hemos acostumbrado a dar por sentado cosas que para la gran mayoría del planeta no lo son. Por ejemplo: tener buena salud, acceso ilimitado a agua potable, electricidad, un techo, comida que llevarte a la boca, etc.

Y no solo eso, es probable que además de esas cosas que consideramos “básicas”, también tengas una familia que te quiere, amigos, pareja, un trabajo que paga las facturas y te da para algunos caprichos, ropa, la posibilidad de irte de vacaciones, comida rica… Entonces, ¿por qué solo vemos lo negativo?

Al igual que pasa con la meditación, la gratitud es como un músculo. Cuando más la practiques, más fácil te será reconocer todo lo guay que hay a tu alrededor.

Al practicar gratitud se alinean las frecuencias del corazón y del cerebro, haciendo que te sientas mucho más feliz. Vamos, que es materialmente imposible estar agradecida y sentirte triste al mismo tiempo.

Ser feliz o infeliz es una decisión que tomas cada día, porque motivos para ser cualquiera de las dos cosas vas a encontrar dondequiera que mires. El foco solo es uno. Si lo pones en la gratitud, aprenderás a ver la luz incluso en los días más grises.

Cómo escribir un diario de gratitud

Escribir un diario de gratitud es una práctica muy sencilla pero con efectos poderosos. Puedes hacerlo como parte de tu rutina matinal o justo antes de irte a dormir. Yo prefiero escribir mi diario de gratitud antes de acostarme porque así puedo hacer un balance del día. 

Por eso, tengo una pequeña libreta en mi mesita de noche donde escribo cada noche cosas concretas por las que doy las gracias ese día. Te recomiendo que escribas un mínimo de 3 cosas, pero no te censures. Si te apetece y se te ocurren más, escribe todas las que quieras.

Intenta no ser generalista. Cuantos más detalles des, mejor. Por ejemplo, en vez de escribir “doy las gracias por mi novio”, encuentra un detalle concreto de ese día como “doy las gracias porque hoy mi novio me ha hecho la cena”.

Puedes escribir cualquier cosa que haya hecho que tu día sea más agradable. Por ejemplo, en un día cualquiera yo podría escribir: el atardecer tan bonito que vi al salir a correr, escuchar “The Greatest” de Sia mientras cocinaba que me hizo sentirme a tope de motivación, el piropo que me hizo hoy una seguidora de Instagram, el mensaje de voz tan gracioso que recibí de mi amigo Nico, etc.

Las 1000 cosas que me gustan

Otra versión de este ejercicio de gratitud que también te ayudará a ser más feliz es hacer una lista de 1000 cosas que te gustan. Y sí, he dicho 1000. Ni más ni menos.

Este ejercicio se lo vi por primera vez a la gran Sol Aguirre de Las Claves de Sol y me pareció una idea genial. Consiste en escribir en una libreta 1000 cosas que te gustan. Aunque de primeras te parezcan muchas, a fin de cuentas son solo 3 al día durante un año. 

Es una actividad que también te obliga a poner el foco en lo positivo y a fijarte cada día en todas las cosas que te gustan, en vez de en lo feo.

Esas cosas que añadir a tu lista pueden ser de todo tipo. Por ejemplo, algunas de mi lista son: 

  • Enrique Bunbury
  • La sensación de irme a dormir con las sábanas recién cambiadas
  • El color verde
  • El olor a jazmín
  • Oír llover cuando me meto en la cama
  • Cuando le hablo a mi gato y me responde
  • Las tostadas con aceite de oliva y aguacate….

Cada día voy añadiendo cosas que me gustan a mi lista y así me obligo a prestarle más atención a lo bonito en vez de a los problemas. También me sirve para conocerme mejor. Estamos hechas de estas pequeñas cosas que nos encantan.

La apreciación

Otra versión de este ejercicio de gratitud que está más relacionada con los demás es el de la apreciación o el reconocimiento. Consiste en reconocer algo que te guste o admires de otra persona y en decírselo abiertamente y “sin venir a cuento”.

Creo que es necesario que reconozcamos más a menudo las cosas que nos gustan de los demás y aprendamos a decirlo más alto. 

A nadie le amarga un dulce y el césped siempre será más verde si lo riegas. Tus relaciones serán más enriquecedoras si las cuidas, si le das a la gente que te rodea un empujoncito cuando más lo necesitan o menos se lo esperan. 

Así que te animo a que le mandes ahora mismo un mensaje a alguien a quien quieras, le recuerdes que es importante para ti y le digas algo que admiras de ella. Seguro que con este pequeño gesto le alegrarás el día a una persona que quieres y harás que se sienta especial.

Escribir un diario de gratitud es un habito que puede cambiar tu vida.
Foto de Courtney Hedger en Unsplash

Espero que te animes a darle una oportunidad a escribir un diario de gratitud, a empezar tu lista de 1000 cosas que te gustan y a reconocer más a menudo lo bueno en los demás.

Estos hábitos solo te llevarán unos minutos al día, pero a cambio te ayudarán a ser mucho más feliz y a que la gente a tu alrededor también lo sea. 

¿Y tú? ¿Ya practicas la gratitud? Cuéntame en los comentarios 5 cosas por las que estás agradecida hoy.

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